miércoles, 13 de julio de 2011

Mensaje del Dr. Ricardo Arechavala (CUCEA)

Con todo respeto, disiento de la opinión que expresa mi colega, quien a su vez disiente de lo expresado por Dante Medina.

Una universidad debe ser capaz de justificar los recursos que consume no por el número de personas que puede movilizar (lo que la acerca peligrosamente a ser utilizada como botín político y como rehén de luchas entre partidos (ejem, ejem...).

Hace ya décadas que universidades en otros países negocian con los gobiernos regionales y federales los recursos que consumen sobre la base de su impacto en la actividad económica local, sobre la base de su papel en el desarrollo tecnológico de la actividad económica y social, sobre la base del impacto del conocimiento que generan en la calidad de vida de las comunidades en las que operan, etc.

La legitimidad y los recursos económicos que la Universidad consume no se exigen. Se ganan.

En todo el mundo las universidades están desde hace décadas presionadas por justificar los recursos que consumen, compitiendo con otros rubros del gasto social.

Excepto en algunos países africanos y en algunos de los más retrasados en Latinoamérica (ejem, ejem), las universidades demuestran constantemente la rentabilidad social y económica de la inversión en ciencia y tecnología. Entre muchas fuentes de evidencia acerca de esto, hay demostraciones econométricas (algunas publicadas precisamente por un servidor) del impacto de la inversión en ciencia y tecnología en el crecimiento económico y en el bienestar social, por ejemplo.

Aspiro a trabajar en una universidad capaz de legitimar sus recursos con RESULTADOS, más que con gente en las calles. Aspiro a trabajar en una universidad el valor de cuyo trabajo no tenga que competir con espectáculos de dudosa calidad.
Aspiro a trabajar en una universidad donde la generación de conocimiento de valor social y económico para la comunidad que la rodea sea algo cotidiano y evidente para ella.

Prefiero invertir una mañana en atender una empresa más, en generar una publicación más, en formar más consultores e investigadores, que en asistir a una manifestación, que apela más a la visibilidad política que a la razón.

Y por cierto, ¿por qué de repente se hizo tanto silencio en la red? Ya me estaban preocupando....

¿Que no deberíamos estar trabajando ya en la organización de los foros acerca de la universidad que queremos? La propuesta era echarlos a andar antes de vacaciones, ¿no?

Con saludos cordiales de:
Ricardo Arechavala Vargas

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